Al comenzar la reunión:
Señor Jesús, al reunirnos en tu Nombre, te rogamos ilumines nuestra inteligencia con la luz del Espíritu Santo, para discernir lo que es recto, aceptar lo que es bueno y descubrir la voluntad del Padre sobre nosotros.
Concédenos tu Gracia para expresar con sencillez y claridad nuestro parecer y escuchar con espíritu abierto el pensamiento de los demás, a fin de que en diálogo fraterno asumamos mejor nuestro compromiso apostólico.
Que esta reunión sea fecunda, se oriente al mayor provecho de nuestros hermanos y sirva para que participemos de un modo más eficaz en la construcción del Reino. María, Madre de la Iglesia, enséñanos a amarla profundamente y a trabajar en ella con fidelidad plena y confianza permanente. Amén
Dios te salve, María....
María, Sede de la Sabiduría... Ruega por nosotros.
Al finalizar la reunión:
Señor Jesús, antes de separarnos queremos agradecerte por haber estado en nuestra compañía.
Te rogamos permanezcas con tu Gracia y Caridad en cada uno de nosotros para que tu presencia nos estimule a irradiar el mensaje de salvación y para que el Espíritu Santo nos impulse a cumplir fielmente nuestras resoluciones. Amén
Dios te salve María,........
Roguemos por nuestro Padre el Papa......, Nuestro Obispo ..... y todos nuestros Asesores
Que el Señor los guíe y fortalezca en el desempeño fiel de su ministerio.
Alabado sea Jesucristo....por siempre sea alabado.
Señor Jesús, al reunirnos en tu Nombre, te rogamos ilumines nuestra inteligencia con la luz del Espíritu Santo, para discernir lo que es recto, aceptar lo que es bueno y descubrir la voluntad del Padre sobre nosotros.
Concédenos tu Gracia para expresar con sencillez y claridad nuestro parecer y escuchar con espíritu abierto el pensamiento de los demás, a fin de que en diálogo fraterno asumamos mejor nuestro compromiso apostólico.
Que esta reunión sea fecunda, se oriente al mayor provecho de nuestros hermanos y sirva para que participemos de un modo más eficaz en la construcción del Reino. María, Madre de la Iglesia, enséñanos a amarla profundamente y a trabajar en ella con fidelidad plena y confianza permanente. Amén
Dios te salve, María....
María, Sede de la Sabiduría... Ruega por nosotros.
Al finalizar la reunión:
Señor Jesús, antes de separarnos queremos agradecerte por haber estado en nuestra compañía.
Te rogamos permanezcas con tu Gracia y Caridad en cada uno de nosotros para que tu presencia nos estimule a irradiar el mensaje de salvación y para que el Espíritu Santo nos impulse a cumplir fielmente nuestras resoluciones. Amén
Dios te salve María,........
Roguemos por nuestro Padre el Papa......, Nuestro Obispo ..... y todos nuestros Asesores
Que el Señor los guíe y fortalezca en el desempeño fiel de su ministerio.
Alabado sea Jesucristo....por siempre sea alabado.
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